viernes, 4 de enero de 2019

#CuentosdeNavidad




" Ilumina tu Navidad "






Era una fría noche de diciembre, yo estaba caminando por la ciudad mientras observaba las coloridas y bonitas luces que adornaban los escaparates cuando de pronto escucho unos maullidos.
Giro la cabeza y observo un pequeño gato sentado en un portal.
Me acerco y veo que no tiene collar ni chip, parecía abandonado.
Decido seguir caminando pues apenas tengo tiempo, todavía me quedaba realizar las últimas compras para la cena de Nochebuena.
Cuando llego al portal observo que aquel pequeño e inocente gatito estaba a mi lado.
Entonces decido cogerlo en brazos y llevarlo a mi casa.
Conforme pasan los días el gato se comporta muy tranquilo y cariñoso.
Lo alimento a diario y veo que su aspecto mejora considerablemente.
Incluso lo llevo al veterinario para que le pongan vacunas y un chip identificativo, pero mi sorpresa es que según me dicen en la clínica el gato en realidad lo habían comprado en una tienda de animales, se había escapado por los intensos ruidos de unos petardos. Al parecer habían dejado varios carteles por diferentes lugares de la ciudad.
Así que de la clínica veterinaria deciden llamar a los dueños del gato.
Cuando vienen y lo ven tan bien cuidado quedan asombrados y me animan para que me lo quede.
Finalmente decido adoptar al gatito pues en cuestión de unos días el cariño que le cogí era realmente infinito.
Así que como agradecimientos les dejo visitar al gato cuando quieran.
Desde entonces creamos una asociación sobre gatos callejeros que hay en un parque y nos ponemos de acuerdo para llevarles comida y que reciban asistencia veterinaria, les creamos unas casitas pequeñas para que se refugiasen del frío. Al final me doy cuenta de que los gatos son muy agradecidos pues al principio parecían desconfiados y ahora son muy cariñosos con todas las personas que les ayudamos.

Reflexiono y me doy cuenta del verdadero mensaje que esconde la Navidad.
Es época de profundizar en lo realmente importante, tenemos que pensar en ayudar y respetar a las personas, los animales, la naturaleza… Todo en general merece ser respetado porque vivimos en un mundo globalizado.

Pues aunque no lo creamos ayudar nos hace ser mejores personas.
La vida al final nos acaba devolviendo lo que hacemos por eso siempre merece la pena hacer las cosas bien porque lo importante es sentir esa paz interior que ilumina nuestro corazón.



Cristina López Hara